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El melanoma es un tipo de cáncer que se desarrolla a partir de las células productoras de pigmento de la piel. Si no se trata se puede extender por todo el cuerpo y es potencialmente mortal.
En muchos lugares del mundo, el melanoma es cada vez más frecuente. No obstante, todavía es poco habitual la aparición de más de un caso de melanoma en una familia. Cuando esto ocurre, puede que algo “venga de familia”. Ese “algo” podría significar que otros miembros de la familia tienen más predisposición a desarrollar un melanoma que las personas ajenas a ella.
La siguiente información está destinada a personas que sospechan que su familia presenta un mayor riesgo de melanoma, así como para personas a las que se les ha indicado que tienen ese riesgo.
En el Glosario se puede encontrar la definición de las palabras en negrita |
Remisión al especialista
Las familias preocupadas porque puedan presentar un mayor riesgo de melanoma suelen ser remitidas a un médico especialista. Por lo general, estos médicos son genetistas clínicos o dermatólogos especialistas. Obtendrán información sobre los antecedentes familiares del paciente y utilizarán esta información para asesorar sobre el riesgo. Si usted ha sido remitido a dicho departamento, le puede ayudar pensar sobre la clase de información que querrá conocer el especialista.

Preguntas que se deben tener en cuenta:
¿En su familia, quién ha padecido cáncer?
¿Qué tipo de cáncer? (En ocasiones pueden aparecer otros tipos de cáncer en familias con genes de alto riesgo).
¿Qué edad tenían cuando lo padecieron?
Es posible que su médico de cabecera o dermatólogo le remita a un genetista clínico o a un dermatólogo especializado si…
Usted tiene dos parientes de primer grado que han desarrollado melanoma. Parientes de primer grado son hermanos, padres o hijos.
Usted tiene dos parientes que han sufrido melanoma y uno de ellos ha tenido dos o más.
Hay tres o más personas con melanoma en su familia.
¿Qué haría el genetista clínico o el dermatólogo experto?
1. Realizarán un “árbol de familia” hablando con sus miembros y repasando las historias clínicas. Este árbol mostraría las relaciones familiares, con los tipos de cáncer que han sufrido y a qué edad se produjeron.
2. Buscarán posibles vínculos entre las personas que han desarrollado el cáncer. Dos casos aparecidos en hermanas serán de mayor importancia que dos casos en primos lejanos.
3. Buscarán cáncer en etapas iniciales y a las personas que hayan sufrido más de uno.
4. A continuación buscarán patrones de tipo de cáncer dentro de la familia.
5. Una vez evaluados los antecedentes familiares, estimarán las posibilidades de que en la familia exista un gen que pudiera conducir a la aparición de melanoma y las posibilidades de que cada uno de los miembros de la familia investigada por separado porte dicho gen.
6. En algunos casos, es posible que ofrezcan a la familia la posibilidad de efectuar una prueba genética para la detección del gen denominado CDKN2A (o p16).
7. A continuación les proporcionarán sugerencias sobre cómo enfrentarse al riesgo de desarrollar un melanoma y cómo reducir dicho riesgo. Probablemente su consejo incluya la utilización de medidas de protección solar y de autoexploración (consúltense las secciones pertinentes en “Cómo enfrentarse al diagnóstico de un melanoma").
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